Room 213


“¿Quién está ahí?”


¡Buenas escapistas!

¿Os apetece una de misterio?

En nuestro afán por probar todas las salas de miedo (más bien tensión) de la capital, por fiiiiin fuimos a conocer a los chicos de Dark Street, a los que seguíamos la pista desde hace tiempo… y es que tienen una imagen tan chula en su web y un anticipo del mal rollo con el que te vas a enfrentar… que nos tenía muy intrigados. 

Muy céntrico, por la zona de Ópera, nos encontramos un local muy chulo. El cartel que se ve en el photo-call es una pasada y tiene sus truquitos al natural, pero también se respira un no sé qué en esos pasillos que te transportan a otra época antes de traspasar el umbral de sus misteriosas puertas. 

Y ¡qué sorpresa!, una cara familiar al recibirnos nuestro Game Master. Y es que somos fans de El goblin lerdo escapistas y allí estaba Juan, uno de sus miembros (un poco de miedo escénico ante estos grandes tuvimos eh? ;-P). 

El caso es que, extrañamente transformado, nos ilustró sobre los misterios de la habitación 213 y nos introdujo en la habitación de un viejo hotel que esconde sucesos paranormales que ningún investigador ha logrado descifrar. ¿Seremos nosotros capaces?

Pues cómo íbamos los 4 Riders al completo, bien compenetrados, lo dimos todo al inicio y disfrutamos un montón los primeros pasos, muy fluidos. Con bastante búsqueda, observación y lógica resolvimos algunos enigmas.

La cosa se iba poniendo tétrica según avanzábamos por las estancias del viejo alojamiento, aunque sus paredes se resistían a mostrar todos sus secretos, y los espíritus encerrados nos dieron algún que otro quebradero de cabeza (cuidado asustadizos, aunque creemos que es un miedo “asumible”).

El avance por la sala es muy chulo y hay unas cuantas cosillas que hacer, aunque tal vez por la dificultad media y espacios (y también si queréis aumentar la tensión, jeje) sean necesarios menos jugadores en nuestra opinión (2-3; 4 máximo).

Después de un buen rato atascados con una prueba que nos dio al traste con la fluidez inicial (lo mismo que nos coordinamos, a veces también nos boicoteamos entre nosotros, ejem), llegamos un poco precipitados a los últimos pasos y casi sin saber cómo salimos de allí con unos minutillos de margen y la tensión aún en el cuerpo… pero tendréis que asumir el papel de expertos en lo paranormal para investigar por vosotros mismos y llegar a las mismas conclusiones que nosotros (muahahahaha - “risa malvada”-).
Vamos con la VALORACIÓN (sobre 5):

Room 213
Game Master
Ambientación
Enigmas
Originalidad
Tecnología
Dificultad

En resumen, es una sala MUY BUENA (4/5), de dificultad media, asequible para un grupo pequeño de jugadores preferiblemente (2-3 o 4 máximo). El nivel de miedo, en nuestra opinión, estaría en el de “miedo asumible: tensión/sustos” (próximamente empezaremos a crear un ranking serio con esto); lo suficiente para animaros con las salas de esta temática, que en Madrid son pocas, sin sufrir un infarto y pasando muy buen rato (salvo que seáis súper miedosos, en cuyo caso os recomendaríamos avisarlo antes al reservar).

Posiblemente sea una buena elección si comenzáis a jugar en esto del escape, y os deje el gusanillo de aficionaros a este mundillo; pero también recomendable para veteranos, ya que está hecha con mimo, artesanía, buena ambientación y mucha tecnología e interacción directa con la sala, que resulta muy divertida. 

Por otro lado, hay algunas cosas que mejoraríamos, y esto sin desmerecer los méritos anteriormente citados:

  • Nos quedó un poco la sensación de menor tensión hacia el final de la sala. Gran parte posiblemente tuvo que ver con lo zopencos que estuvimos en una prueba que nos llevó demasiado tiempo y eso cortó el ritmo (y mira que nuestro Game Master intentaba ayudarnos, pero estábamos tozudos ese día, sorry). En concreto, se nos acumuló la temperatura hacia el final (ay, el verano de Madrid), y eso nos agobió un poco. Estaría bien mejorar la climatización en los últimos momentos.

  • Relacionado con este punto, hacia la mitad de la sala perdimos el hilo conductor. Es cierto que nos ponemos pesados en este aspecto, pero nos gusta meternos y entender la experiencia de principio a fin, y nos quedamos un poco a medias en nuestra labor investigadora (nada que no terminara de aclararse con unas cañas en el post-tiempo, pero nos hubiera gustado más claridad en el desarrollo y desenlace para una experiencia más redonda).

  • Por último, personalmente nos gustaron más los juegos iniciales que los últimos; nos parece una ruptura clara en la forma de jugar y no entendimos bien su significado en ese momento. Relacionado con el punto anterior, estaría bien que tuviera un sentido o lógica ponerse a trabajar con las últimas pruebas (no sólo porque “toque” y estén ahí).


Por lo demás, felicitar a los creadores de Dark Street porque han creado una propuesta de bastante calidad con el desarrollo de una sala muy chula, que esperamos que siga puliéndose para convertirse en una referencia de la temática de misterio-tensión-miedo en la capital. Cabe destacar también el entorno del photocall, digno de mención de lo chulo que está.



¿Y vosotros? ¿También queréis más salas de miedo en Madrid?

¡¡Hasta la próxima, escapistas!!


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