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Mostrando entradas de mayo, 2019

Sherlock contra el diablo londinense

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“¿Y ahora, qué?”

¡Buenas, escapistas!

Finiquitando nuestro relato de la primera ruta Riders por España, no queremos dejar de mencionar cada sala, ya que todas jugaron un papel en el conjunto de la magnífica experiencia de esas 48 horas.
En general, acabamos agotados y satisfechos, aunque bastante más “ansiados” que cuando empezamos por las ganas de repetir experiencia… Es lo que tiene ampliar las fronteras: ¡verdaderamente hay mucho nivel en Barcelona! (suerte que algunas salas madrileñas empiezan a tomar nota, porque el presupuesto no nos da para todas las rutas que querríamos hacer, ainsss).
Total, que hoy toca hablar de la última visita, esta vez a una visión diferente del mundo de Sherlock, de la mano de Maximum Escape.
Y, si bien os confesábamos en el post anterior que en todas las salas tomamos apuntes para poder recordar mejor los detalles y hacer las reviews… en este caso se nos pasó.
Aún así, trataremos de transmitir lo mejor posible nuestra experiencia e impresiones; y reiter…

La Mina

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“¡A trabajar, mineros!”
¡Buenas, escapistas!

Casi terminando nuestra ruta por Barcelona, nos  desplazamos el último día a Hospitalet (con muchas expectativas, todo hay que decirlo), para conocer las instalaciones de Unreal Room Escape.
Al llegar allí, aunque creemos que a nuestro Game Master le faltó adrenalina en la presentación de la sala, un vídeo introductorio nos puso en antecedentes de forma más específica…
Esta aventura prometía llevarnos bajo tierra. Nada menos que a las Minas de St. Louis, donde una explosión dejó atrapados a sus trabajadores hace ya tiempo… Sin embargo, no sin extraños rumores, la empresa encargada de la explotación de la mina reabre sus puertas para recuperar los cuerpos… ¿o tiene otros intereses?
¡Allí estábamos para descubrirlo!
Pues bien, aquí tengo que hacer un inciso. Y es que tenemos el buen o mal vicio de registrar los detalles de cada sala que visitamos (si, ya sabemos que tenemos que hacérnoslo mirar, ejem).
No sólo porque cuando el vicio aprieta s…