Sherlock contra el diablo londinense


“¿Y ahora, qué?”



¡Buenas, escapistas!

Finiquitando nuestro relato de la primera ruta Riders por España, no queremos dejar de mencionar cada sala, ya que todas jugaron un papel en el conjunto de la magnífica experiencia de esas 48 horas.

En general, acabamos agotados y satisfechos, aunque bastante más “ansiados” que cuando empezamos por las ganas de repetir experiencia… Es lo que tiene ampliar las fronteras: ¡verdaderamente hay mucho nivel en Barcelona! (suerte que algunas salas madrileñas empiezan a tomar nota, porque el presupuesto no nos da para todas las rutas que querríamos hacer, ainsss).

Total, que hoy toca hablar de la última visita, esta vez a una visión diferente del mundo de Sherlock, de la mano de Maximum Escape.

Y, si bien os confesábamos en el post anterior que en todas las salas tomamos apuntes para poder recordar mejor los detalles y hacer las reviews… en este caso se nos pasó.

Aún así, trataremos de transmitir lo mejor posible nuestra experiencia e impresiones; y reitero en este punto, ¡absolutamente subjetivas!

Y es que esta empresa ya se precia de no ser un Escape Room al uso. Ellos lo llaman “quest” o “experiencias realistas”. Veamos lo que podemos contar sobre esto desde nuestra experiencia escapista y gusto por los escape rooms más habituales, tanto tradicionales como de segunda generación, llenos de enigmas, interacción, narrativa e inmersión (que es desde donde opinamos).

Llegamos a su sede esperando resolver un misterio que azota Londres, donde Sherlock Holmes y otros tantos ciudadanos han desaparecido en extrañas circunstancias. Casi parece sobrenatural...
Pues bien, comenzamos a jugar y nos encontramos, efectivamente, un escenario altamente realista, donde la ambientación está cuidada al nivel de un escenario de película. Muy bien por este punto.

Sin embargo, para avanzar en el juego, era necesario interactuar con los elementos que encontrábamos, sin los enigmas a los que estamos acostumbrados a enfrentarnos. Es decir, la lógica del juego cambia.

Tal vez de eso se trate; en nuestra opinión, más que un escape room, nos encontramos con un “juego” donde probar a ver qué pasaba. Elementos divertidos a veces, cierta tecnología, mucho decorado, algún efecto oscuro e imprevisto…

Tuvo sus momentos, ya que fuimos a pasarlo bien y realmente hay mucha inversión detrás de un escenario así.

Sin embargo, tenemos que ser sinceros pese a toda la fama que tiene esta empresa. Y es que a nosotros no nos llenó la experiencia. No la entendimos bien y nos dejó con ganas de más, qué se le va a hacer… teníamos que ser sinceros respecto a este punto.

Eso no significa que la sala desmerezca; afortunadamente, ahora mismo hay tanta oferta en el mundillo de las escape rooms que cada jugador puede escoger aquella experiencia más afín a sus gustos.

Supongo que, en nuestro caso, con más de 50 salas a las espaldas y una preferencia muy definida por los enigmas, jugabilidad y narrativa de los escape rooms al uso, esta empresa no termina de adecuarse a lo que buscamos.

No obstante, como siempre, os animamos a probar y opinar por vosotros mismos.

Vamos, por último, con la valoración (sobre 5):

Sherlock contra el diablo londinense
Game Master
Ambientación
Enigmas
Originalidad
Tecnología
Dificultad



En resumen, consideramos esta sala de un nivel TRAINING (1/5). Apta para principiantes o jugadores que quieran probar experiencias diferentes a un escape room tradicional. Mejor para 2-3 jugadores por el bajo nivel de dificultad.




Y eso es todo por hoy; pero no os creáis que eso fue todo en Barcelona… volvimos, y de nuevo caímos en el vicio de jugar dos grandes salas… (continuará…).

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Misterio de la Calavera de Cristal

Holmes vs. Moriarty

Ámbar. La Visita